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Una de cada cuatro mujeres en este país
sufrirá algún tipo de violencia de manos de su esposo o su novio.
Muy pocas serán las que lo comentarán con otra persona -- un amigo, un
pariente, un vecino o la policía.
Las víctimas de la violencia doméstica provienen de todos los sectores de la
vida, de todas las culturas, de grupos de bajos o altos ingresos, de todas
las edades, de cualquier religión. Ellas comparten sentimientos de
impotencia, aislamiento, culpa, temor y vergüenza.
Todos esperan que no suceda nuevamente, pero a menudo se repite.
¿La persona que usted ama. . .
- la
persigue a usted todo el tiempo?
- la acusa
constantemente de serle infiel?
- se opone
a sus relaciones con su familia y sus amistades?
- le
prohíbe trabajar o asistir a la escuela?
- la
critica por cosas pequeñas ?
- se pone
iracundo fácilmente luego de beber o consumir drogas?
- controla
todas su finanzas y la obliga a darle un detalle minucioso de lo que
gasta?
- la
humilla delante de otras personas?
- destruye
su propiedad personal u objetos de valor sentimental?
- le pega,
golpea, abofetea, patea o muerde a usted o a los niños?
- utiliza
o amenaza con usar una arma contra usted?
- amenaza
con hacerle daño a usted o a los niños?
- la
obliga a sostener relaciones sexuales en contra de su propia voluntad?
Si su
respuesta a las preguntas anteriores es «Sí» entonces es hora
ya de pedir ayuda.
No ignore el
problema
- Hable
con alguien. Parte del poder de quien la maltrata viene de estar protegido
por el secreto. A menudo las víctimas sienten vergüenza y no desean que
nadie se entere de sus problemas íntimos familiares. Diríjase a un amigo
o a un vecino, o llame a la línea de auxilio doméstico para hablar con
un consejero.
- Planifique por adelantado y sepa lo que va a hacer si usted es
atacada nuevamente. Si decide irse, escoja el lugar a donde irá; tenga
dinero guardado. Ponga sus papeles importantes juntos -- certificados de
matrimonio y de nacimiento, alguna tarjeta de crédito y su chequera --
en un lugar donde usted pueda encontrarlos rápidamente.
- Aprenda a pensar independientemente. Trate de hacer
planes para el futuro y establezca unas metas personales.
Si a usted la
lastiman ¿qué puede hacer?
No
existe una solución fácil, pero hay cosas que usted puede hacer para
protegerse.
- Llame a su policía estatal, municipal o a un alguacil. La agresión,
aún por miembros de la familia, es un crimen grave en Puerto Rico. La
Policía de Puerto Rico tiene Unidades Especializadas de Violencia
Domestica ubicadas en las Comandancias de Areas con información sobre
albergues y agencias que ayudan a todas las víctimas de la violencia
doméstica que lo solicten. Estas operan de 8:00am hasta las 12:00pm.
- Váyase de la casa o procure que alguien venga y se quede con usted.
Váyase a un albergue para mujeres maltratadas. Para ubicar tales
albergues, llame por teléfono a una línea de auxilio de su comunidad o a
un centro de salud. Si cree que usted y sus hijos, corren peligro -- váyase
inmediatamente.
- Consulte con su médico o vaya a la sala de emergencia de un
hospital. Solicite al personal que tome fotografías de sus heridas y
mantenga un récord detallado por si acaso usted decide tomar acción
legal.
- Comuníquese con la Sala de Relaciones de Familia del Tribunal más
cercano y pida información sobre cómo obtener una orden civil de
protección al amparo de
la Ley 54 de Violencia Doméstica que no
involucre acusaciones criminales ni penalidades.
¿Ha lastimado
usted a alguien de su familia?
- Acepte el hecho que su comportamiento violento destruirá a su
familia. Esté consciente de que cuando ataca físicamente a otra persona,
usted está violando la ley.
- Usted TIENE la responsabilidad!
Asuma esa responsabilidad
por sus acciones con valentía y
hombría... obtenga ayuda ahora!!
- Cuando sienta que aumenta la tensión, váyase del lugar. Utilice la
energía proveniente de su ira para caminar, trabajar en un proyecto o
practicar algún deporte.
- Llame a la línea de ayuda para casos de violencia doméstica o a un
centro de salud y averigüe sobre los servicios de consejeros y grupos de
apoyo para las personas que maltratan a sus familiares.
El alto costo de
la violencia doméstica
- Los
hombres y las mujeres que siguen el ejemplo de sus padres y usan la
violencia para resolver los conflictos, les están enseñando el
mismo comportamiento destructivo a sus hijos.
- Puede
perder el empleo o su carrera profesional y puede quedar incapacitado
debido a lesiones, arrestos u ofensas.
- A causa
de la violencia se pierde lo más preciado: vidas. Vidas
que podrían nunca recuperarse.
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